Alada



La caducidad de ese vivir buscando
Hombre ensimismado y astuto
Embadurnado de dulces deseos
Anhelador de instantáneos efectos
Aceptas mentales obsequios
De envoltorios verdes brillantes
Que con simples y adornados engaños
Revela contenidos nefastos
Ese pequeño huésped intruso
Que has dotado de viles recursos
Guarda una vela en su escuálido torso
Y un día cuando encenderla decidas
Alumbrada quedará la caverna
Y verás con incrédulos ojos
Cómo eras tú quien iluminado yacía.



 



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